400 bailes coreografiados por Varry Brava

19 Feb 2019

 

 

Sala X, 4ª Noche de Furor: 400 bailes coreografiados por Varry Brava 

 

No aparecen en las listas indies de spotify. Los medios no se caracterizan por darles cobertura. No se ajustan a la concepción del indie como género de composiciones alegóricas e intrincadas. ¿Qué tiene Varry Brava entonces? Muchos temazos y más energía. 

 

Los alicantinos han decidido hacer una minigira de 6 salas repartidas a lo largo y ancho del mapa bajo el incitante nombre de “6 Noches de Furor”. La nuestra se posicionaba la cuarta. Los componentes reconocían hace unas semanas en una entrevista de Jenesaispop que hay canciones que solo se tocan en salas, y me pregunto qué dejaran para su repertorio de festivales si su ritmo de sala es tan non-stop. Este sábado 16 de febrero fuimos testigos de la adrenalina que derrochan Óscar (voz) y compañía – nunca pensé que un concierto quemase tantas calorías canción tras canción. 

 

 

Además, no vinieron solos. Yo, Diablo les acompañaban para introducirnos en el mundo del psychobilly al que tan poco acostumbrados estamos, y nos dejaron bastante embobados con solo un batería y un guitarra y voz.

 

Pero la “V” de fondo anunciaba otras luces de neón y otro rollo… Entonces las camisas con animal print y las chaquetas estrafalarias nos marcaban la tónica desenfadada y fiestera del concierto con “No Te Conozco”, de su benjamín Demasié (2012). Y la cosa fue a mayores: “Sonia y Selena” levantó al público y, tras el “Sevilla es Varry Brava” que pronunció el frontman de la banda, empezó a corearse el “na na na na na na na” de “Playa”. El electro hecho indie pop es el sello de los Varry y la “Fiesta”, aparte de su lema, fue otro tema que incluyeron de su álbum Arriva (2014), con el que se hicieron hueco entre los discos más vendidos en España. El ambiente pedía ya a gritos un poco de Furor (2018), y nos ofrecieron “400 bailes” (más) y “El sitio perfecto”, por si no habíamos sudado suficiente. 

 

Hubo lugar para todo tipo de himnos fiesteros, y hasta verbeneros, como el “Bolillón” con el que apareció Pepe Begines. Y es que Varry Brava es capaz de dar el concierto más movido y discotequero, con Óscar como encargado principal –Aarön al teclado también hacía de las suyas– de vendérnoslo al mejor precio con sus bailes desvergonzados y su descaro en el escenario, constatables también en “Ritual”, o con sus incesantes saltos a los que los presentes se unían como en la oda al francés “Oh oui oui”.

 

No se dejaron ninguno de sus viejos éxitos en el tintero, a los que se sumaron “Calor”, las festivaleras “Chicas” y su épico “No Gires”, ni posibles futuros himnos como “Satánica”, una de las más coreadas de Furor (2018). En él, quizás su propuesta más electrónica hasta ahora, encontramos 80 pero también 90, con tintes bakalas de la mano de “La ruta del amor”, que trasladó a la X a esa famosa ruta por la costa valenciana. Sin embargo, antes de cerrar el concierto por todo lo alto con el bakala y “Fantasmas”, quisieron mostrar su lado más sensible y acústico en “Casualidad” y su primera maqueta “Callada”.

 

“Jamás hemos salido en una lista de nada porque a la prensa que hace listas le chupamos un huevo” son las francas palabras que el grupo dedica respecto a su fama. Aquella noche, nos regalaban la misma franqueza en forma de agradecimiento por la entrega, o más bien, desenfreno, que allí se había vivido.

 

Reconocidos o no, tu tipo de indie o no, encuentro difícil resistirse a la socarronería y a los saltos –ni siquiera me pude resistir al merch–. Suenan a tu mejor verano con amigos y ahora no puedo esperar con más ganas la temporada de festis para revivir el furor. 

 

 


 

Crónica: Sara Ramírez

 

Fotografías: Marcela Martínez

 

 

Please reload

Destacados

INTERESTELAR 2019: viaje a la dimensión pasada, presente y futura de la música española

June 16, 2019

1/4
Please reload

Últimos posts publicados

January 25, 2020

December 29, 2019

December 21, 2019

December 14, 2019

Please reload

Archivo
Please reload